El aparato digestivo: principio y fin del viaje alimentario

» ¿De qué estamos compuestos? Con este primer artículo sobre el aparato digestivo nos adentramos en el apasionante mundo de la anatomía descriptiva. Acompáñanos en esta serie y descubre cada una de las partes de tu cuerpo.

Intestino grueso

¿Nunca os ha pasado, que estando tumbados en una tarde cualquiera, os miráis descuidadamente el ombligo, recorréis sinuosamente las curvas que lo rodean –como si de los bordes de una fosa abisal se trataran– e imagináis que una pequeña réplica de vosotros mismos con traje de buzo se desliza por ese diminuto agujero saludándoos con la mano? Supongo que no, quizá no. Pero aprovechando este delirio estival, os inquiero, ¿a caso no sería divertido convertirse en aquel buzo que asombrado por la velocidad del tobogán que conforma vuestro ombligo se dispone a descubrir el interior de nuestro ser?

Durante los siguientes artículos os invitamos a convertiros en este buzo y descubrir el interior de vuestro cuerpo. ¿Nos acompañáis?

La nutrición y los aparatos implicados

Como ya explicamos en Niveles de organización del cuerpo humano, cuando entráramos dentro de nuestro cuerpo encontraríamos a diferente escala estructuras que nos conforman en diferente medida, como puedan ser: células, tejidos, órganos, etc.

Sin embargo, nuestro buzo, letrado y versado en materia biológica, decide, movido por el espíritu aventurero de Cousteau, pararse a observar los sistemas y aparatos que realizan la función de la nutrición –recordad que esta era una función vital junto con la de relación y reproducción–. Siendo así, y realizando un exhaustivo inventario anatómico, el buzo observa que en dicha función participan el aparato digestivo, excretor, circulatorio y respiratorio. Y. de forma ordenada y memorística, decide empezar su expedición por el primero de ellos.

Aparato digestivo: veinte mil leguas de viaje por el tubo digestivo

Una división clara, cuando hablamos del aparato digestivo es diferenciar entre el tubo digestivo y los órganos asociados a estos. El tubo digestivo mide un total de 8 metros y está compuesto por una capa celular interna llamada mucosa. Esta capa contiene una secreción lubricante llamada mucus. Además, dicha capa está envuelta por diferentes capas musculares: una capa longitudinal, otra capa circular y una tercera oblicua, situada en el estómago. Será la contracción de dichas capas la que permita avanzar el alimento a lo largo del tubo digestivo.

Nuestro buzo debería empezar su expedición por el principio de dicho tubo, es decir, la boca. Dentro de esta cavidad –donde encontraremos estructuras como la lengua, los dientes y las glándulas salivares–, será donde el alimento, mediante un proceso de digestión mecánica y química por parte de enzimas como la amilasa salival, pasará a formar el bolo alimenticio.

Aparato digestivo

Dicho bolo alimenticio pasará a la faringe, estructura compartida con el aparato respiratorio, y de esta al esófago. Hay que destacar que entre estas dos estructuras existe una peña lengüeta de carácter cartilaginoso llamada epiglotis que será la que permita el paso del alimento por un conducto, y el del aire por otro llamado, tráquea. Al final del esófago encontraremos un esfínter llamado cardias que regula el paso del bolo alimenticio al estómago. Además, dicho esfínter evita el reflujo de los ácidos gástricos hacia el esófago.

Una vez dentro del estómago nos espera una inmensa piscina de ácido clorhídrico y enzimas digestivos como el pepsinógeno que convertirán el bolo alimenticio en el quimo. Dentro del estómago podremos encontrar tres partes: fondo, cuerpo y antro. Estas se encuentran envueltas por tres capas de músculo que realizaran los movimientos para pastar el quimo. Además, en la capa interna, encontraremos una capa mucosa para proteger al estómago de la acidez del proceso de digestión. Al final del estómago encontraremos un esfínter que regula el paso del quimo al intestino delgado llamado píloro.

En el intestino delgado, el quimo pasará a llamarse quilo. Podremos dividir al mismo en: duodeno, yeyuno e íleon. La principal función de este será la de absorción de nutrientes y para dicha función la capa epitelial de este se encuentra formando vellosidades y microvellosidades. A nivel del duodeno se secretarán diferentes sustancias desde el páncreas e hígado que neutralizaran la acidez del quilo y favorecerán la absorción de los nutrientes. La masa resultante de dicha absorción pasará al intestino grueso mediante la válvula ileocecal.

En el intestino grueso encontraremos el ciego, el apéndice, el colón –dividido en ascendente, transverso y descendente– y el recto, que desembocará en el ano. La función del intestino grueso será principalmente la absorción de agua y sales minerales que compactarán la materia fecal. Además, en el intestino grueso encontraremos la mal llamada flora bacteriana, es decir, el conjunto que bacterias intestinales que nos permiten digerir diferentes sustancias antes de ser expulsadas del cuerpo.

Páncreas

Aparato digestivo: órganos asociados

Pero además de tubo digestivo, el aparato digestivo cuenta con una serie de órganos que verterán sustancias en el mismo para favorecer el proceso de digestión. Los más representativos son:

  • Glándulas salivares: abocarán saliva a la boca para lubricar, aportar enzimas y realizar funciones bactericidas. Encontraremos tres tipos: las glándulas parótidas, las sublinguales y las submandibulares.
  • Hígado: crea una sustancia llamada bilis formada principalmente por sales biliares que emulsionan los lípidos, colesterol y bilirrubina que es un producto de la descomposición de los glóbulos rojos. La bilis se secreta junto con los jugos pancreáticos a la altura del duodeno en el intestino delgado por la ampolla de Váter. El exceso de bilis se almacena en un pequeño órgano llamado vesícula biliar.
  • Páncreas: glándula mixta tanto endocrina como exocrina que regula el nivel de glucosa en sangre y favorece la digestión a nivel intestinal. En su función exocrina, el páncreas secretará jugo pancreático a nivel del duodeno compuesto por: bicarbonato para neutralizar la acidez del quimo y enzimas pancreáticos que ayudan a digerir glúcidos, lípidos y proteínas.

Como hemos podido observar, el sistema digestivo está formado por un conjunto de órganos que procuran que todo funcione bien. Sin embargo, cuando alguno de estos no realiza su función de forma adecuada, es cuando hablamos de enfermedades del aparato digestivo. Así pues, te invitamos a leer ¿Qué son las enfermedades inflamatorias intestinales? para que las puedas conocer mejor.

Bibliografía: