¿Qué es la celiaquía?

» ¿Qué sabemos de la celiaquía? Descubre en este fascinante artículo las consecuencias del consumo de gluten en las personas celiacas. ¿Cómo afecta a su tracto digestivo? ¿Qué perjuicios conlleva?

Comparación del tamaño la fracción tóxica del gluten con el virus del sida.
Comparación del tamaño la fracción tóxica del gluten con el virus del sida.

Anteriormente tratamos las enfermedades inflamatorias intestinales, y siguiendo con patologías que afectan al intestino vamos a estudiar la enfermedad celíaca. Un dato que destacar es que, pese a que las primeras descripciones de celiacos datan de hace unos 2000 años, no fue hasta 1942 cuando se demostró que el gluten era el causante de la enfermedad. Y ahora, muchos años después, ¿realmente sabemos en qué consiste la celiaquía? Y, ¿qué es el gluten? Vamos a descubrirlo.

Celiaquía: causas y síntomas

La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) definió en 2012 la enfermedad celíaca como “un desorden sistémico con base inmunológica causado por la ingesta de gluten en personas con predisposición genética”.

En otras palabras, la celiaquía, enfermedad celíaca o enteropatía sensible al gluten es una enfermedad que no afecta únicamente al aparato digestivo, como nos podríamos pensar a priori, sino que puede afectar a cualquier otra función del organismo, provocando problemas endocrinos, dermatológicos o reproductivos. Además, se dice que tiene una base inmunológica porque el sistema inmunitario reacciona de una manera incorrecta cuando detecta gluten en el intestino, provocando una reacción inflamatoria y autoinmune que conlleva daño en las paredes del intestino, incluso, provoca destrucción de las vellosidades intestinales.

Por otro lado, debemos entender en qué consiste la predisposición genética a la enfermedad celíaca. Pues bien, se han descrito dos variantes de riesgo para dicha enfermedad: HLA-DQ2 y HLA-DQ8. Se sabe que aproximadamente el 30% de la población posee al menos una de las dos variantes de riesgo, por lo que tienen predisposición a sufrir la enfermedad. Actualmente conocemos que la enfermedad celíaca afecta únicamente al 1% de las personas que poseen alguna de las dos variantes, lo que se traduce, en que la mayoría de los portadores de riesgo de esta variante no son celíacos ni nunca lo serán. En cambio, las personas que no tienen esta predisposición genética, la probabilidad de que desarrollen la enfermedad es casi nula, por ello es muy importante el estudio genético para descartar la enfermedad.

Hacemos un alto en el camino, y antes de continuar con la enfermedad celíaca, vamos a ver qué es el gluten y por qué en algunas personas el sistema inmunitario se activa cuando lo detecta.

Imagen de un corte histológico de intestino afectado por la enteropatía sensible producida por el gluten.
Imagen de un corte histológico de intestino afectado por la enteropatía sensible producida por el gluten.

¿Qué es el gluten?

El gluten es una proteína compleja que podemos encontrar en los granos de cereales como trigo, cebada y centeno. Además, es la proteína de reserva en la avena, la cual, también puede resultar tóxica en un pequeño porcentaje para personas celíacas.

Muchas veces el ser humano no es capaz de digerir el gluten completamente, provocando que algunos de los fragmentos proteicos de gluten sean detectados por el sistema inmunitario y este reaccione contra él, causando la enfermedad celíaca.

A estos fragmentos de gluten no digeridos se les conoce como prolaminas, en el trigo se dividen entre gliadinas y gluteninas, de las cuales las gliadinas son más tóxicas para los celíacos. En la cebada estos fragmentos se denominan hordeínas, en el centeno secalinas y en la avena aveninas.

Además, a parte de la enfermedad celíaca, según el tipo de reacción del sistema inmunitario contra el gluten se pueden dar otras dos enfermedades autoinmunes: la dermatitis Herpetiforme y la Ataxia por Gluten. Por otro lado, existe la alergia al gluten o trigo, y es de crucial importancia destacar que también existe la intolerancia o sensibilidad al gluten, pero en este caso no se trata de una reacción alérgica ni autoinmune.

Principales síntomas de la celiaquía

Los síntomas de la enfermedad celíaca son muy diversos, y al contrario de lo que podemos pensar, no todos los síntomas son digestivos. Además, otro factor importante del cual depende los síntomas es la edad.

En edades tempranas se manifiesta la enfermedad con síntomas digestivos, entre los que destacan los vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor y distensión abdominal. Mientras que en edades más tardías aparecen con más frecuencia síntomas extradigestivos del tipo reumático, osteomuscular, endocrino, dermatológico, etc.

Además, también hay una forma de la enfermedad que es asintomática, esta forma predomina en los grupos de riesgos. Estos grupos son familiares de personas afectadas con la enfermedad celíaca bien padre, hermanos o hijos, así como personas que padecen otras enfermedades inmunológicas como sucede con la diabetes mellitus tipo 1, y personas con síndromes tales como Down, Turner o Williams.

Trigo

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

El primer punto a tener en cuenta para el diagnóstico de la enfermedad son los síntomas que presenta el paciente, así como el historial médico y familiar. El siguiente paso para el diagnóstico son las pruebas serológicas, ya que las personas que padecen la enfermedad suelen generar anticuerpos contra el gluten y anticuerpos contra el enzima intestinal transglutaminasa tisular.

Asimismo, se realiza una biopsia intestinal, ya que una de las consecuencias de la enfermedad es la lesión intestinal en el duodeno, aunque desde 2012 es posible el diagnóstico de la enfermedad sin la realización de la biopsia en niños y adolescentes. Y el último punto del diagnóstico es el estudio genético, analizando las variantes de los genes HLA-DQA1 y HLA-DQB1. Estos dos genes codifican para las proteínas HLA-DQ, de las 9 variantes que existen, la HLA-DQ2 y la HLA-DQ8 se asocian con la enfermedad celíaca, como hemos visto anteriormente.

Tratamiento y alimentación

Actualmente, el único tratamiento que existe es seguir una dieta sin gluten durante toda la vida. De esta forma se consigue que todos los valores analizados en las pruebas diagnósticas vuelvan a la normalidad, tanto la serología como el análisis de la lesión intestinal.

Acostumbramos a ver en los supermercados los productos marcados con el distintivo de sin gluten, pero en este punto debemos hacer dos reflexiones importantes. La primera de ellas es que muchos de estos alimentos son procesados para conseguir la textura deseada y van cargados de azúcares y grasas. Y, por otro lado, muchos de estos productos son más costosos, cuando son la “única medicina” que tienen estos pacientes.

Además, es importante destacar, que estos productos marcados con Gluten free no son los únicos que no contiene gluten, porque hay muchos productos no procesados como son frutas, verduras, legumbres, arroz, etc. que no tienen gluten de forma natural.

Por último, es necesario destacar que según la Universidad de Harvard las dietas sin gluten en aquellas personas que no padecen la enfermedad celíaca no solo no son beneficiosas, sino que pueden aumentar el riesgo de desarrollar alteraciones metabólicas, constituyendo un peligro para nuestra salud.

Bibliografía: