Estructura y enfermedades de la piel

» ¿Conoces realmente tu piel? ¿Qué secretos guarda este fascinante órgano que nos recubre? ¿Qué enfermedades le afectan? Descubre con este artículo todas las características de la misma y las patologías asociadas más comunes.

Micrografía de la piel humana

Estamos hartos de escuchar el peligro que tiene el sol sobre nuestra piel, la importancia de protegernos y cuidarla. Pero realmente, pocas veces nos paramos a pensar en la composición y la estructura de la piel, o a qué se deben las enfermedades de la piel que todos conocemos o incluso sufrimos a lo largo de nuestra vida. Y para eso estamos hoy aquí, para desmigar la composición de la piel y comprender mejor sus enfermedades.

Estructura de la piel

La piel es la cubierta externa en animales vertebrados, actúa como barrera protectora aislando al organismo del medio exterior, regula la temperatura corporal, participa en el mantenimiento del equilibrio hidroelectrolítico, e interviene en la síntesis de vitamina D. En el ser humano la piel es el órgano más grande del cuerpo ocupando en adultos unos 2m2 y pesando unos 4 kg. La piel se puede dividir en tres capas: epidermis, dermis e hipodermis.

Capas de al piel

Epidermis

La epidermis es la capa más superficial, relativamente fina y resistente. Está constituida por dos tipos de células: las células no dendríticas y las células dendríticas.

Las células no dendríticas también denominadas queratinocitos, son las células más numerosas que forman la epidermis. Se organizan en estratos y se originan en la parte más interna de la epidermis, y lentamente migran hacía la superficie hasta desprenderse y reemplazarse por células más jóvenes. La capa córnea es la más superficial, y es impermeable para evitar la entrada de virus, bacterias y otras sustancias extrañas. Las células que la componen no tienen núcleo, y su grosor depende de la zona en la que se encuentre, por ejemplo, en las palmas de las manos y las plantas de los pies es más gruesa. La última capa de los queratinocitos es la capa basal, formada por células cilíndricas que se disponen en una hilera. En esta capa encontramos el pigmento de la piel, la melanina.

Por otro lado, las células dendríticas son los melanocitos, las células de Langerhans y las células indeterminadas. Los melanocitos están en la capa basal, producen la melanina –el pigmento de la piel–. Una de las principales funciones de la melanina es filtrar la radiación ultravioleta del sol, que puede ser dañina para el cuerpo. Las células de Langerhans forman parte del sistema inmunitario de la piel, por lo que se originan en la médula ósea y la principal función de estas células es la presentación de antígenos.

Dermis

Debajo de la epidermis encontramos la dermis, una capa delgada de tejido fibroso y elástico, que otorga flexibilidad y consistencia a la piel. El colágeno es el mayor componente de esta capa. Además, en esta capa se encuentran ubicadas las terminaciones nerviosas, las glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas, folículos pilosos y vasos sanguíneos.

Hipodermis

La última capa de la piel es la hipodermis, conocida también como panículo adiposo o tejido celular subcutáneo. Está constituida por células grasas, conocidas como adipocitos, ayuda a aislar el cuerpo del calor y el frío, proporciona un relleno protector y sirve para almacenar energía.

Enfermedades de la piel

Necrosis epitelial
  • Albinismo: es un trastorno hereditario poco frecuente en el cual no se forma melanina, o se forma muy poca. Generalmente, en las personas con albinismo el cabello y la piel son blancos, y los ojos de un color rosa o gris azulado pálido. Las personas con albinismo, al no tener melanina que les proteja de la radiación UV, es muy importante que se protejan del sol para evitar quemaduras y minimizar el riesgo de cáncer de piel.
  • Cáncer de piel: se produce por el crecimiento descontrolado y anormal de las células cutáneas, las cuales se han alterado por la acción de la radiación ultravioleta procedente del sol o de fuentes artificiales. Las personas de piel clara son más susceptibles a desarrollar cáncer de piel, porque poseen menos melanina. Asimismo, aquellas personas que están muy expuestas al sol, por trabajo o deporte sin protección, también son más susceptibles a desarrollar cáncer de piel. Los principales tipos de cáncer de piel son el carcinoma de células basales, el carcinoma de células escamosas y el melanoma. La incidencia de cada uno de estos carcinomas es de 47 casos por 100.000 habitantes en España, y de 12 casos por cada 100.000 habitantes el melanoma.
  • Dermatitis atópica: es una enfermedad crónica que provoca la inflamación e irritación de la piel. Cursa con momentos de brotes seguidos de remisiones. Hasta el momento se desconoce la causa de la dermatitis atópica, pero suele comenzar en la infancia y no es contagiosa.
  • Psoriasis: es una enfermedad crónica de la piel, provoca la aparición de placas rojas ligeramente abultadas y con escamas en algunas áreas de la piel. Se relaciona con problemas del sistema inmunitario y existe cierta predisposición genética. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero normalmente se da en codos, rodillas y el cuero cabelludo. Las placas características de la psoriasis son debidas a un crecimiento acelerado de las células cutáneas, aún se desconoce a que es debido este crecimiento, pero se cree que es un trastorno del sistema inmunitario.
  • Úlceras por presión: son áreas de la piel lesionada que debido a la presión prolongada tienen falta de irrigación sanguínea. A menudo, aparecen como consecuencia de la presión y el estiramiento de la piel, la fricción y la humedad, sobre todo en zonas óseas. Para tratarlas hay que limpiar la zona, eliminar la presión sobre esa área, aplicar apósitos especiales e incluso administrar antibióticos.
  • Verrugas: están producidas por los virus del papiloma humano, que causa pequeños crecimientos cutáneos por cualquier parte de la piel. La mayoría son indoloras, y son contagiosas, aunque se necesita un contacto prolongado y constante, además es necesaria una rotura de la piel para que se diseminen.
  • Vitíligo: es un trastorno crónico que provoca que algunas áreas de la piel pierdan su color original. No se conoce que causa la enfermedad, pero puede implicar un ataque del sistema inmunitario a los melanocitos, encargados de producir la melanina. Además, el vitíligo se asocia con trastornos autoinmunes, como la tiroiditis de Hashimoto.

Bibliografía:

  • AECC. (31 de mayo de 2021). Cáncer de piel.
  • Manual MSD. (31 de mayo de 2021). Trastornos de la piel.
  • Navarrete Franco, G. (2003). Histología de la piel, Revista de la Facultad de Medicina UNAM, 46 (4), 130-133.